Bajo la apariencia de un simple puesto de comida ambulante comercializaban droga al menudeo entre alumnos de una escuela secundaria. La Policía sorprendió a dos jóvenes cuando concretaron una transacción. Estaban a un costado del establecimiento.
Estudiantes de un colegio secundario de la capital provincial compraban cocaína en un puesto ambulante de torta parrilla en la vía pública, a un costado del establecimiento educativo.
La Policía descubrió el delito, demoró a dos jóvenes y la Justicia imputó a uno de ellos como el principal responsable en una causa tipificada como narcomenudeo.
El hecho que generó sorpresa entre vecinos y la propia comunidad educativa se produjo en la esquina de la calle Taragüí y avenida Ciudad de Arequipa del barrio Juan XXIII, según informaron ayer a diario época fuentes oficiales.
El lunes, pasadas las 19:30, una patrulla con efectivos de civil de la Dirección General de Drogas Peligrosas y Crimen Organizado estaba abocada a la vigilancia de los movimientos en alrededores a la escuela secundaria Manuel Vicente Figuerero.
Desde días antes, los detectives supieron sobre este tipo de ilícitos en cercanías al colegio y, lo más grave, es que adolescentes que concurren a clases se habían convertido en consumidores de sustancias prohibidas.
Según lo señalado, eran cerca de las 19:45 cuando un grupo de estudiantes fue hasta el puesto donde ofrecían tortas.
En un determinado momento, uno de los dos muchachos que estaba al lado de un carrito adaptado con parrilla sacó algo de un frasco y se lo dio a uno de los alumnos.
Se trataba de la típica maniobra de pasamanos, como tratando de ocultar disimuladamente lo que hacían.
En ese momento, los efectivos llegaron de sorpresa y demoraron a ambos sospechosos. Más tarde, determinaron que el recipiente en cuestión contenía cinco envoltorios de polietileno y se encontraba en poder de la persona identificada como Misael V., un joven de 20 años.
Mediante un test de reactivo químico confirmaron que la sustancia correspondía a clorhidrato de cocaína en un alto nivel de pureza.
Junto a dos testigos convocados para el labrado de actas realizaron el secuestro de la droga y una suma de dinero en efectivo que sería producto de la comercialización reciente.
De acuerdo a datos recopilados por este medio, a lo largo de la semana pasada a las autoridades llegaron denuncias anónimas sobre la actividad ilícita que ocurría frente y al costado del colegio secundario.
Lo que más llamó la atención de los investigadores fue la modalidad. Cuando parecía que los alumnos se reunían alrededor del puesto para adquirir las clásicas tortas asadas, detrás se escondía el delito.
La Unidad Fiscal de Investigaciones Concretas en turno dispuso el secuestro de la sustancia con la imputación formal sobre la persona de Misael V., quien permanecía detenido en forma preventiva.











