El ministro de Hacienda de Brasil Dario Durigan, afirmó que la economía argentina atraviesa una situación más grave que la brasileña.
La crisis con el gobierno de Lula da Silva por los insultos de Javier Milei en un acto electoral para apoyar a Flavio Bolsonaro en San Pablo, siguió escalando ayer lunes y hasta empezó a tomar una dimensión internacional con repercusiones globales: el embajador brasileño en Buenos Aires ya está en su país para reportar la situación a pedido de las autoridades en Brasilia; el embajador argentino en la capital vecina recibió el domingo a la noche en persona la dura protesta del canciller Mauro Vieira y el ministro el ministro de Hacienda de Brasil, Darío Durigan llamó “payaso” al libertario. Y por si fuera poco, el presidente de China, Xi Jinping respaldó a su colega brasileño frente a la humillación verbal de Milei contra Lula y frente al embate arancelario de Donald Trump para ayudar en las elecciones a los Bolsonaro. “Xi afirmó que China concede gran importancia a la posición internacional y a la influencia de Brasil, y expresó su apoyo a ese país en la defensa de su soberanía e independencia, en su oposición a las injerencias externas y en su contribución al mantenimiento de la paz y la estabilidad regionales y mundiales”, sostuvo la agencia Xinhua en clave china tras la comunicación telefónica que mantuvieron el domingo a la tarde, sorpresivamente Xi y Lula, los que también hablaron de un deseado acuerdo comercial de la potencia asiática con el Mercosur.
Ayer salió el ministro Durigan: “El presidente argentino es un payaso. No podemos tomar en serio las cosas que dice,” dijo restándole importancia a Milei por sus dichos en el acto de lanzamiento de campaña del primogénito de Jair Bolsonaro. Tras hacer un pogo con Flavio al ritmo de La Renga, llamó “presidiario”, “ladrón”, “basura” a Lula y “basura calva” al juez del máximo tribunal de justicia de ese país, Alexandre de Moraes por no dejarlo visitar a Jair Bolsonaro su amigo que cumple 27 años de prisión por encabezar un golpe de Estado contra Lula. Como también lo había dicho su antecesor, Fernando Hadad, y ahora candidato a gobernador por San Pablo, Durigan afirmó que los indicadores económicos muestran que Brasil está en mejores condiciones que la Argentina. Citó como ejemplos el riesgo país, la inflación, el desempleo y el desempeño de la balanza comercial, sosteniendo que en todos esos aspectos Brasil presenta resultados más favorables. Durigan salió así detrás de la defensa que todos los miembros del Gabinete están haciendo de Lula frente a Milei que a su vez duplicó la apuesta con una acusación en entrevista de radio tras su presentación en la Exposición Rural el domingo. Acusó al gobierno de Brasil de estar detrás de una supuesta campaña anti argentina en las redes sociales -sin pruebas- tras la derrota de la selección nacional de fútbol frente a la de España. Mientras Lula aguarda en silencio con un electorado muy polarizado para las elecciones presidenciales del 4 de octubre, las protestas ante el gobierno de Javier Milei -con quien nunca habló y se detestan- fueron concentradas en el canciller Mauro Vieira. Además de la convocatoria al embajador Julio Bitellii a su país, tal como anticipó Clarín este domingo mientras Milei hablaba en La Rural, el embajador Daniel Raimondi estuvo en Itamaraty y recibió una dura respuesta por la falta de respeto a Lula de Milei que, según sus allegados no se va a retractar.
“El presidente argentino es un payaso. No podemos tomar en serio las cosas que dice,” dijo el ministro de Hacienda de Brasil Dario Durigan.











