Brote de encefalomielitis: declararon la emergencia sanitaria en todo el país

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Hay casos positivos del virus en Corrientes, Santa Fe y Córdoba. Cuál es el riesgo de contagio en humanos y qué recaudos adoptar. 

El Gobierno decretó la emergencia sanitaria nacional por encefalomielitis equina, luego de que el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) confirmara la existencia de un nuevo brote del virus en Córdoba. La zoonosis se trata de una afección considerada como exótica, que fue detectada en el territorio por última vez en 1988. Por medio de una publicación en el Boletín Oficial, las autoridades anunciaron que se pondrán en marcha medidas sanitarias inmediatas, extraordinarias, excepcionales y de contención para evitar la propagación de la enfermedad, entre ellas, ratificaron la restricción de concentración y movimiento de equinos. De esta manera, la Dirección Nacional de Sanidad Animal, perteneciente al Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria, será el ente encargado de formular los protocolos de emergencia a aplicar y llevar a cabo el proceso de control, prevención y vigilancia, con el objetivo de contener, prevenir y evitar la propagación de la afección que podría afectar tanto a los caballos como a los seres humanos.


El brote de contagios de encefalomielitis equina en al menos cuatro provincias generó alertas en autoridades, que declararon la emergencia sanitaria en todo el territorio nacional, mientras que especialistas advirtieron que, pese a ser “altamente letal” para animales, no supone una afección grave para la salud de las personas, que pueden contraer la enfermedad mediante mosquitos infectados. Mediante la Resolución 1219/2023 publicada ayer en el Boletín Oficial, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) declaró el estado de emergencia sanitaria tras confirmar -en la última semana- casos positivos del virus en Corrientes, Santa Fe y Córdoba y “diversas notificaciones de sospechas de equinos con sintomatología nerviosa” y de casos de mortandad en esas provincias y en Entre Ríos. “La encefalomielitis equina es una enfermedad exótica en la Argentina, registrada por última vez en 1988 y que es producida por un virus que transmiten los mosquitos”, explicó Alberto García Liñeiro, profesor titular de la Cátedra de Salud y Producción Equina de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad de Buenos Aires (UBA). 
La enfermedad, en sus distintas variantes, es considerada una “amenaza para la salud pública internacional” por su “alto potencial para traspasar fronteras”, según la Organización Mundial de la Salud (OMS) con base en el Reglamento Sanitario Internacional.

CONTAGIO

Se trata de un virus transmitido por las aves a los mosquitos en épocas estivales, a partir de la picadura de mosquitos infectados y pueden infectar a varios vertebrados, entre ellos los equinos y seres humanos, que son hospedadores terminales. Dentro de este grupo de enfermedades virales se encuentran la Encefalitis Equina del Este (EEE), Encefalitis Equina Venezolana (EEV), Encefalitis del Nilo Occidental (ENO) y Encefalitis Equina del Oeste (EEO).

Los casos confirmados en los últimos días en Argentina corresponden a esta última variedad. Si bien hay posibilidad de contagios, García Liñeiro sostuvo que “no se trata de una afección grave para la salud de seres humanos” y, hasta el momento, “no hay reportados contagios en personas” en el país.

“Esta es un enfermedad primaria de los caballos que puede darse en los humanos pero que esencialmente se presenta en equinos. Los caballos están en el campo, con más tiempo de exposición que el humano”, explicó en diálogo con Télam. Para su prevención, es importante el control de mosquitos mediante la eliminación de criaderos y el uso de repelente para las personas. En casos de contagio con la variante del Oeste, los humanos “no suelen presentar signos, se desarrolla muy leve en los adultos y con muy pocas muertes”. La sintomatología incluye fiebre, escalofríos, dolor de cabeza, náuseas, vómitos y pérdida de apetito, y afirmaron que “es importante prestar atención y consultar a un médico ante la presencia de confusión, temblores o eventualmente convulsiones”.